Partido a partido

Domingo 25 de mayo, 12:00 a.m. Empiezo la historia por el final. A esa hora bajamos del autobús muchos aficionados con caras de tristeza y cansancio. Han sido muchas horas de viaje, diez en concreto, pero lo peor no era eso. Más allá del agotamiento físico, lo que más pesaba era el recuerdo de lo que vivimos unas horas antes en el Estadio Da Luz en Lisboa. Todavía surgía algún comentario sobre la crueldad de cómo sucedió todo, de lo dura que iba a ser la semana y sobre todo de si podríamos volver a tener una oportunidad como esta. Tan cerca, tan lejos…

final lisboa tifos (1)Pero fue en ese momento cuando decidí echar atrás en la memoria. En concreto, unos 10 meses antes, allá por agosto de 2013, época de pretemporada que mezclaba sensaciones. Por un lado seguíamos teniendo la alegría y la moral por las nubes después de la machada de la final de Copa. Después de tantos años, ganábamos el partido que teníamos que ganar a los de enfrente, y donde más duele: en su casa y en una final. Todo parecía de cuento. Además de esa heroicidad reciente, volvíamos a la Champions tras una gran temporada que nos consolidaba en esa tercera posición, la primera de los “terrestres”. En el lado opuesto, había dudas sobre qué podríamos hacer más allá de papeles dignos en esas dos competiciones en las que pelearíamos contra auténticos colosos del futbol español y europeo y en las que se hace harto difícil conseguir “rascar” algo. Además, la marcha de Falcao, un 9 de referencia mundial, al cual se sustituía por Villa, un gran goleador histórico sobre el que pesaban dudas fundamentalmente por su edad, la falta de fichajes de calidad e ilusionantes…eran muchas las incógnitas por resolver.

Sin embargo, conforme pasaban los partidos, las semanas, los meses…esas dudas iniciales se fueron transformando. Lo primero en orgullo. Orgullo de ver competir en todas las facetas y partidos a los nuestros. Afrontando cada encuentro como si fuera el último y sin importar el rival y la competición. Algunos, entre los que yo me incluyo, no pensábamos que pudiéramos aguantar hasta el final, no nos lo podíamos creer a pesar de que lo deseábamos con todo nuestro corazón. Por suerte, los que nunca dejaron de creer fueron los jugadores. Todos, desde titulares indiscutibles a los que salían unos minutos. Todos, dirigidos bajo la batuta de un autentico LÍDER con mayúsculas, nuestro Atila particular. Los jugadores, nunca mejor dicho, se agarraron a un clavo ardiendo, sabiendo que yendo de la mano y bajo su liderazgo todo era posible.

Tifo Atleti ChelseaMuchos, que tenemos a día de hoy heridas abiertas y que no acaban de cicatrizar, encontramos en el Atleti y en este grupo de jugadores y técnicos, al menos una anestesia temporal para esos problemas. Esta medicina junto con otras que tenemos al alcance nos permitirán dejar atrás esos obstáculos que a veces nos pone la vida.

Mención especial merece nuestro entrenador. Se ha convertido en la luz que guía a los jugadores y a todos los aficionados. Ya tenía un huequito reservado en nuestro corazón por lo que hizo en su etapa de jugador pero se ha comprado una parcela con miles de hectáreas después de lo que está haciendo como entrenador. Cada discurso que da, lo da desde el corazón y el convencimiento, y si se me pone la piel de gallina escuchándole en cualquier rueda de prensa no quiero ni pensar lo que sentiría en un vestuario a punto de saltar al césped del Calderón. Porque luchan como hermanos defendiendo sus colores, con un juego noble y sano, derrochando coraje y corazón. Parece que el Cholo ha transformado en fútbol lo que reza nuestro himno. Todos a una, en su famoso y ya histórico partido a partido, nos hizo pasar de ese estado de orgullo a esperanza y creencia de que era posible a pocas semanas de terminar todo. Desde aquí un GRACIAS eterno para ti, CHOLO.

FUTBOL 13/14Esa esperanza se tornó finalmente en alegría desbordada un sábado antes de relatar estos pensamientos. Partido de infarto en un escenario complicadísimo que nos dio un título que se hizo esperar 18 años. Pero eso, dentro de lo que cabe, es lo de menos, porque como dice un periodista al que sigo mucho y admiro: “yo quiero que mi equipo gane, no quiero a mi equipo porque gane”.

Por eso, el dolor y la tristeza que tengo aún convaleciente en mi corazón, se que desaparecerá paulatinamente y se convertirá en orgullo por haber vivido la mejor temporada de la historia de mi equipo. En cuanto pasen las semanas, una vez más, jugadores y afición nos agarraremos a nuestro clavo ardiendo, el Cholo, en espera de otra temporada rojiblanca. Ahora más que nunca, AUPA ATLETI.

Javi Villanueva

Comments

  1. El Atleti es el ganador sin orejona. No importa fue un gran año.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Desde la curva

El calcio visto por tres aficionados españoles

Un Clavo Ardiendo

UN SITIO AL QUE AGARRARSE

EnLaPalmera

Vivo en mi palmera y, de vez en cuando, tiro un coco

Shiny Happy Thingss by Itsasne Miren

¿Quieres que sea tu 'Style & Beauty planner' ? · ¿Quieres que te ayude a definir tu estilismo, a elegir un 'outfit' o a sacar tu mejor yo? Me apasiona la moda, la imagen, crear y transformar. Me gusta lo bonito. Lo que está bien hecho. La perfección imperfecta. Devoro temas de moda, disfruto con ella. Me llamo Itsasne Miren. One Love :*

Sottotítulos

UN SITIO AL QUE AGARRARSE

Voté en el Mediterráneo

UN SITIO AL QUE AGARRARSE

A %d blogueros les gusta esto: